jueves, 31 de diciembre de 2009

ADIOS 2009

http://www.youtube.com/watch?v=MH6Ed4V3tpo


(poned la musica, anda, q si no la entrada queda muy triste :)

Me toca poner fin al año, como a todos.

Ha sido un año intenso, inmenso, ahora que lo pienso.
Se ha ido alargando, rellenándose de momentos indescriptibles, de vivencias de esas que dejan marca.

Alguna de esas cicatrices duelen.
Otras me arrancan una sonrisa.

Lo único bueno de crecer son los recuerdos que te arropan en el camino.

Empecé el año en la fría Polonia, en una casita de 200 años, con más agujeros en las paredes que yo en mis bolsillos (así que imagináos :). Un año que termina en Tierras Astures.

2009 ha sido uno de los años en los q más es crecido. Dejo al lector juzgar la bondad o la tristeza de dicha acción :D

El año me arrancó al yayo, del q ni siquiera pude despedirme. Aunq lo cierto es q no estoy muy segura de que alguna vez nos saludáramos realmente, lo cual es lo que más me pesa en las entrañas.
Y también borró la memoria a mi otro yayo, arrastrando la sonrisa de mi yaya.
Un año en que me ha tocado aprender que a veces, por mucho que luchemos, nadie nos garantiza que nuestros sueños se vayan a cumplir. Y toca tragarse la rabia (cata, menos mal q no me dio por la vena violenta, porque prometo q aún ahora, hay alguna pierna q romperia sin dudarlo)
Pero este año ha sido también el inicio de mi futuro sobrino/a, lo q equilibra con ilusión la balanza.

Este año ha sido duro. Fue duro estar en Polonia. Bonito, intenso, relevador... miles de cosas positivas, es cierto. Pero tb duro. Y eso me sirvió para redescubrir algo muy importante que había sellado mucho tiempo atrás.
Mis lágrimas.
No es que sea una masoca, chicos, es que durante muchos años asocié lágrimas, sentimientos, a debilidad. Así que me he negado a ser, a sentir, a mostrar.
Este año entendí algo tan sencillo como que la fuerza nace precisamente de no negar la debilidad. Dejar q la gente vea q me duela no es sino reafirmarse en uno, estar tan seguro de uno mismo que te escapas al juicio ajeno.
Sí, lección básica que ya debía conocer.
Qué le vamos a hacer, chicos, soy un poco lenta :D

Tb estoy aprendiendo a aceptar limitaciones. Era algo contra lo que siempre me habia rebelado. Empiezo a aceptar q hay cosas que escapan de mi control, reacciones q no puedo preveer, personas que me dañan, me desilusionan... antes eran una herida abierta, sangrante; ahora se ha transformado en un dolor sordo que tiende a desaparecer.

Y aqui estoy, a 23 dias de hacer el MIR y cerrar definitivamente una etapa de mi vida. Tarde, lo he retrasado todo lo posible, pero ya me toca empezar en la vida adulta.
Aunque siempre me queda, en mi cabecita, esa puerta que me une con mi propia locura, que difumina límites y contornos y me arranca una sonrisa al permitir q me sumerja en esa niña que habita en mí, q me abraza cada noche antes de dormirnos.

Estoy aqui gracias a ella.

Mil abrazos para este nuevo año: 2010 tiene número futurista, habra q encararlo lo mejor posible para rellenar los agujeros con caras sonrientes.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Se me escapó agosto como arena de playa entre los dedos.
31 días.
744 horas.
43.200 minutos.
2.592.000 segundos.

Se fueron.


Y no queda nada de ellos.


He pasado através de su instantánea muerte en una nube de libros, palabras, clases, exámenes, insomnio, calor, frío... pero si quisiera agarrarme a la memoria de un de ellos, fracasaría.

Sumergida en este universo astur, en la realidad paralela q me rodea, en la minisociedad en la que reinan nervios y frustaciones, las ansias, los deseos, el desconcierto, la decepción, la confianza, las necesidades, las ausencias...
... a veces sólo la música consigue ponerme los pies en la cordura...
(aunq siempre me las apaño para escapar y seguir volando)

y ahora septiembre.
De nuevo, la avalancha de segundos en el acantilado.



"Ahora viajo sola, vivo en bosques sola, ya no tengo miedo.
Hay luz al fondo, siempre hay luz al fondo.
Y puedo ver pequeños islotes a flote que dejan que el sol les toque
y no sé si quiero irme o me quiero quedar,
lo que sé es que ya no quiero que me duela más,
así que nostaré la próxima vez, nostaré..."

(Bebe, "Nostaré")

miércoles, 1 de julio de 2009

Un mes

Aquí estoy. De nuevo en la Península.
Hace ahora cerca de 20 días que me despedí de mi isla particular, de ese espacio mágico de conglomerados léxicos imposibles de repetir (y maravillosos de escuchar), de ese arrullo tranquilo de un gélido mar que hice mío, de esas calles mal asfaltadas, del carril bici que desaparecía de improvisto, de los contornos métalicos de mi pequeño paraíso que se escondían entre una exuberancia verde puesta en duda por mis ojos íberos (¿dónde estaba el calor?).
Una ciudad construída por trocitos de pasado, unas calles diseñadas para embrujar y atrapar al viajero, torres y escaleras de piedra sacadas de cuentos de hadas, la ribera del río que dejaba adivinar el mar...
paredes que discutían a base de graffitis sobre el pasado y el futuro, el movimiento constante pero tranquilo de la gente...
mi bici rota peleándose con coches y peatones, las fachadas castigadas que intentaban recomponerse a la noche, coquetas, envolviéndose de misterio ante la luna.

Todo se ha quedado allí.

Y aquí estoy yo, sin estar muy segura de si existió o el último año me lo pasé soñando... dudando de si mi pelea lingüística en el Banco fue real, de si mis pantalones estarán realmente rotos por la dentada de la bici, si la señora del kiosko sonreirá ante los balbuceos polacos de los extranjeros, de si los polacos mirarán extrañados cuando una chica abra y les mantenga la puerta al pasar, si se quedarán algo sorprendidos por ver a una no autóctona con rastas y pendiente ir sonriendo por la calle, si alguno de mis locos seguirá intentando analizar el por qué de mis interminables gestos y muecas faciales...

No es que lo añore, es que no estoy muy segura de que exista. En general, no estoy muy segura de que nada exista fuera de los contornos por los que me muevo en un momento determinado.
Me equivoqué
de siglo al nacer o mi genética decidió desarrollar algún gen añoso.

Hoy el día ha amanecido cargado de pasado. El cielo se desploma sin llegar a romperse y Senegal se me desdibuja en las retinas (otro mundo que debí perder por los pliegues de mi cerebro). Y mi cuerpo, que está cansado de que le ignore, se ha rebelado con un estupendo bajón de tensión que me ha postrado en el suelo de mi cuarto, escenario que he ido intercambiando entre trago y trago de agua, por duchas frías.
Así que los libros se han quedado hoy un poco relegados.

De todas formas, no podía empezar mi etapa en Vetusta sin despedirme de mi rincón polaco.

Ahí os dejo pequeños retazos de mi memoria, a riesg
o de que me envidieis por haber vivido en un reino de ensueño.

Disfrutad de las fotos y de la buena música, mis niños perdidos.

Nos volveremos a ver entre libros y vientos, entre caminos, que al fin y al cabo sigo siendo the passenger :D

domingo, 7 de junio de 2009

Arraigos

Ya está.
La habitación ha sido invadida por el caos, demasiadas cosas, demasiadas cosas... parece mentira lo que se llega a acumular en un año. Montañas de ropa, de mapas, de billetes usados de tren, de libros, de apuntes, de fotos, de papeles arrugados que dejan entrever unas entrañas silábicas...




y yo me tumbo en el suelo buscando un ancla en este remolino... en esta marea de sonidos que intento agarrar antes de que se esfumen de mi memoria, los colores de esta ciudad, el camino emboscado del parque, las inflexiones de la lengua, el frío del viento del mar, las sonrisas q ya no veré, las ironías que se quedarán enterradas, la lluvia cayendo, silenciosa, agarrándome las entrañas mientras intento pensar que sólo queda seguir caminando.


Ítaca.

El cielo está gris, hace frío, la luz mortecina del sol no llega... y por primera vez, lo agradezco

Polska


Quién me iba a decir a mí que este salto en la geografía me iba a arrastrar hasta los abismos.

Queda Madrid.
Oviedo.

Intento pensar q sólo queda seguir caminando

viernes, 15 de mayo de 2009

Ayer

Ayer, hacía frío.

Cuando el sol se puso salí a caminar. Existe un pequeño parque que me gusta mucho. Ahora es una auténtica explosión de verde, frondosos árboles y hierba muy alta, de esa que acolcha el ruido de los pasos. Está poco iluminado, por lo que cuando la oscuridad cae adquiere tintes de irrealidad. Quedan sólo visibles los escasos círculos de luz de alguna desgastada farola, el camino de barro perdiéndose entre la maleza verde. Y para terminar de desorientar, al fondo, las grúas de los astilleros cuya silueta siempre me recuerda a pájaros mecánicos, la intermitente visión de las luces de los trenes al pasar, los canales de conducción de gases, un antiguo edificio comunista derruído...
Ayer hacía frío. Sentía frío.

...pero el teléfono sonó...

....y llegó la música....




...y las sonrisa y las lágrimas


¡¡gracias mi pequeña Lolita!!

jueves, 7 de mayo de 2009

Sin voz

Hoy he aprendido tres cosas:

1) por qué quiero ser médico: hoy llovía, la consulta de primaria estaba hasta los topes... y un abuelito de 82 años ya llegado de urgencias con una fibrilación auricular. No es sólo que sabía qué había q hacer. Mi satisfacción ha sido poder calmar a la esposa, yo, con mi raquítico polaco, y ella, llorando angustias.


2) Que los ciclistas tienen mucho mérito: porque hoy llovía y hacía viento. Y yo, con mi bici medio rota, con los frenos - q utilizo más por su sonido de claxon y q en cuanto llueve, no hay forma de que funcionen- y con un viento que convertía la lluvia en perdigones y el avanzar en toda una conquista, peleándome con la noche y el mal tiempo. Sólo pensar en esos locos pedaleando durante horas, se me llena las entrañas de respeto.

3) con las cervezas todavía recorriendo mi cuerpo, los ecos de mis nuevos compañeros de fútbol polacos (doblemente polacos)... hoy he aprendido q INIESTA es DIOS :)







Buenas noches, mis niños. Espero que tampoco a vosotros se os borre la sonrisa

domingo, 3 de mayo de 2009

Sin palabras...

...y con sonrisas :D

(¿es polaco el que no vote?) :D